
Estaré muy sorprendida si puedo poner todo esta historia en un solo blog…..seguramente esta vez les tocaran dos blogs por uno…..
La verdad es que les he querido contar esta historia, pero en realidad no se como plasmarla o que palabras utilizar. Así es que voy a contarla desde su inicio hasta ahora. Como les había comentado antes de empacar nuestras maletas, nuestro viaje nos llevaría a visitar al Oráculo de Tíbet. Primero llegamos a la ciudad de Nueva York. Normalmente nos hospedamos en algún hotel en el centro de Nueva York. Esta vez tardamos tanto en hacer las reservaciones que perdimos la oportunidad de quedarnos en uno de nuestros lugares favoritos. Nuestra única opción fue quedarnos en el centro de la ciudad con toda la locura que esto implica. Teníamos planeado pasar una noche en la ciudad, ver un show de Broadway, y al siguiente día por la mañana ir a visitar la casa de nuestros amigos Iva y Jerry, mas bien dicho su granja, La Granja Herondale.

Nuestra aventura fue tan tranquila como es de esperar cuando uno carga con sus dos niñas a todos lados (se me olvido la carreola de Lola). Cuando yo era niña crecí apreciando el arte, la educación, y la cultura, que en esos tiempos eran metas de la clase media. Imagínense el orgullo que sentí en poder compartir con mis hijas el musical “Shreck” en Broadway. Este fue el cuarto show que ha visto Bella y solo el primero para Lola, y la verdad es que les encanto.
Por la mañana decidimos llevar a las niñas de compras en H&M. La tienda del centro es grande y tiene una enerome variedad de ropa para ellas. Por supuesto no me pude aguantar y fui a ver lo que tenían en el departamento de damas. Después de las compras abordamos un tren que nos llevo hacia el Norte de Nueva York, un viaje de aproximadamente dos horas y media. El viaje fue hermoso pues los árboles ya estaban vistiéndose de otoño, con colores anaranjados preciosos. Desde hace mucho tiempo no veía ni sentía el cambio de las estaciones del ano, cambiando a mi alrededor. El aire fresco me trajo memorias que desde hace tiempo había dejado en el pasado.

Iva y Jerry tienen una granja de ganado y pollo. Los animales se alimentan únicamente de productos orgánicos. También cosechan vegetales orgánicos. Su jardín lo atiende un hermoso jardinero, un joven gay, que es muy dulce. Toda su vida la ha dedicado a esto.
Iva y Jerry han convertido un granero en su hermosa casa. Es tan enorme que cuando la recorres por dentro, parece una foto de algún catalogo de antropología.. El estilo de Iva es fascinante. Pero la verdadera ventaja es que tiene una mujer que trabaja con ella. Su nombre es Jane y es originaria de Alaska, de un pueblito llamado Ionia. Ionia es un pueblo donde muchos de sus habitantes tienen conocimientos de las dietas macrobióticas. Jane es una súper chef ya que creció con estos conocimientos. Yo estaba tan contenta porque para mi su comida fue limpia, rica, y muy sana….Un nuevo concepto, “COMIDA
SALUDABLE” para todos (incluyendome a Mee).
Bueno, quiero contarles las experiencias de nuestra familia con el Oráculo de Tíbet. Desde hace tiempo he querido compartir esto con Ustedes, y lo hare desde el principio. Es una historia personal y privada, en mi libro lo contare con lujo de detalle. Pero para este blog solo les contare una pequeña parte de esta historia.
Hace un poco mas de dos anos, mi esposo Lee estaba trabajando en Sausalito, California. Estaba convirtiendo un hotel en el centro de esa ciudad, en algo semejante a el Rancho (the Ranch). En Sausalito teñíamos un pequeño departamento con vista al mar. Nuestra casa estaba en Malibu. Yo me la pasaba en Malibu todo el tiempo y Lee viajaba entre los dos lugares, pues Lola todavía era solo una bebita. Recuerdo que un día Lee me llamo diciendo, “ Mee, tienes que venir a Sausalito. El Oráculo del Dalí Lama viene a quedarse en el hotel, se enfermo de la gripa y va a descansar aquí antes de viajar a la India”. Inmediatamente tome un vuelo. No se si sepan, pero es casi imposible pedir una audiencia o pedir ver a uno de estos personajes. El Oráculo sirve al lado del Dalí Lama. Era su primer viaje a los Estados Unidos. Para reunirse con el Dharamsala hubiese sido necesario ser alguien muy importante, algún diplomático, o alguien con un importante puesto del gobierno.
Mi madre empezó a estudiar el Budismo cuando you tenia doce anos de edad. Ella me introdujo un poco a esa filosofía. Nunca nos obligo a creer nada, solo compartiendo con nosotros las ideas y filosofías mas importantes. En realidad cuando ella murió, me quede muy tranquila pues ella creía en el “afterlife” la vida después de la muerte, la reencarnación. No se porque, pero esto me trajo algo de tranquilidad. En muchas ocasiones ella nos contaba que en su próxima vida, ella se iba a casar con un hombre llamado Max, un marinero, amante de la música y la literatura. Juntos pasarían la vida, usando solo shorts y camisetas, bailando en su barco. En el primer viaje que hice a Jamaica, en “spring break”, después de su muerte, mire hacia mar adentro, tratando de encontrar ese velero, imaginándoles bailando como en su historia. Mi corazón paro, al escuchar su risa, el eco de su risa en mis pensamientos. Mis labios movieron hacia arriba, formando una enorme sonrisa en mi cara. Para mi, esta historia que mi madre me contó, antes de morir, se convierte en un velo tejido que me cubre y en el cual yo puedo descansar cada vez que me encuentro cerca del mar, porque se que ella esta siempre conmigo.
A los tres anos de edad, Isabella hacia unas preguntas muy interesantes, preguntas sobre la vida y la muerte, pues como muchos otros niños de sue edad – OK quizá no todos los niños de esa edad….Lola ni siquiera piensa en eso. Bella me daba sus opiniones sobre esos temas y en ocaciones me decía que ella era una maestra o guía. Un día estábamos esperando la salida de nuestro vuelo y Bella se entretenía coloreando y dibujando. Yo le pregunte que dibujaba? Oh, una mándala, ella contesto….
Tuve que pensar en lo que significa la palabra “Mándala”. Estaba yo sorprendida pues nunca antes habíamos abordado el tema del Budismo, o las creencias de mi madre. Ademas Bella solo tenia tres anos de edad! Así que le pregunte, “Que es una mándala?”.
“Es como mi destino…”
Mmm….pensé.

Bueno, regresamos a Sausalito. Estábamos sentados en un salón grande, a media sala. La sala estaba llena de personas que habían llegado a ver al Oráculo en este hermoso lugar. Muchas de las personas eran figures publicas o famosos. El Oráculo y los monjes que lo acompañaban comenzaron a orar en Tibetano. Voltie a ver a mi hija, la vi con los ojos cerrados, su cabeza inclinada en reverencia, orando. Hmmm, pensé, que interesante.
Cuando el Oráculo termino de rezar, muchas personas se acercaban a saludarle y a entregarle diferentes ofrendas que habían traído para mostrarle cariño y agradeciendo. El a su ves, les daba su bendición. Bella me miro y me pregunto, “Mami, puedo hablar con el?
Le conteste, “Ok, en un momento”.
Antes de que me diera yo cuenta, Bella se acerco para hablar con el. Sin formarse y obstruyendo el paso de las otras visitas, le pregunto, “Disculpe, Usted conoce a Kundun?”
“Si”, le contesto el Oráculo
“Bueno, si conoces a Kundun, entonces seguramente me recuerdas a mi también. Quizá no me reconoce ahora, pues solía ser un nino. Tu, yo, I Kundun fuimos muy buenos amigos.”
Lee y yo sorprendidos dijimos, “Queeee….?”
El Oráculo nos pidió permiso para hablar con Isabella. Los monjes y el Oráculo se llevaron a Bella y Ana (la hija de Lee que estaba visitándonos de Nashville) a tomar te y conversar.
Pasamos tres días con los monjes y el Oráculo. El tercer día Kuten-la compartió con nosotros quien era Isabella…. El cree que Isabella es la reencarnación de su maestro favorito, el Gran Lama que murió en 1998.
Antes de este fin de semana no estaba tan convencida de esto. Por lo menos hasta este segundo encuentro. Tendré que compartir con Ustedes el resto de esta historia el viernes, así es que estén pendientes…..






The thing about NYC is that once I land and my feet touch the ground, a bullet of energy moves through my body and BAMMM I am off and running.


