Mee he movido de casa 8 veces en 8 años.
Déjenme les explico: Cuando conocí a Lee, yo vivía en un LINDO apartamento al estilo Hollywood viejo, y Lee vivía en el Rancho aquí en Nashville. De alguna manera yo no quería dejar mi apartamento de Los Ángeles por el rancho porque sentía que Nashville era el final del camino. Así que Lee y yo arreglamos el apartamento para que pudiera caber él conmigo y el viaje de arriba abajo comenzó. Yo pienso que si volé más de 21 veces durante el curso de mi primer embarazo fueron pocas!!
Después de un año en el apartamento, Lee inicio un negocio en Malibu. Empacamos el apartamento, nos dirigimos costa arriba en california y encontramos un lugar muy padre en el cañón de Malibu y la llamamos la “cabaña”. Pero déjenme les digo, arreglamos este lugar tan bien que me peso tanto dejarlo! llamamos unos contratistas de Beverly Hills y convirtieron este bungalow en un lugar para recordarse. La mejor parte era el terreno que rodeaba “La cabaña”: 40 acres de montañas y playa. Una vez que la “cabaña” estaba lista, nos pasamos al área de afuera y convertimos la terraza vieja en una tierra mágica de vegetales. Dentro de unas semanas, construimos un gallinero y trajimos unos cuantos burros. Lo más dulce de este estilo de vida en nuestra surf-cabaña era una cúpula en donde aprendí a pintar, a soñar y a mantener mi teclado en movimiento Manejaba un Honda Element y pasaba la mayoría de mi tiempo con Bella, viendo a Lee surfear en “First Point.”
Una vez más, como que sentía que se aproximaba una movida y la Testigo (para los que no han seguido el blog, la Testigo es una amiga muy querida que siempre se ha presentado a ser testigo de mi crecimiento personal) me ayudo a empacar la “cabaña” y todas las pertenencias en otro camión de mudanza. Igual como me ayudo y guio de nuestro apartamento en Hollywood, ella vino a ayudarme por segunda vez porque Lee a estado fuera las dos veces. La siguiente mudanza fue un poco más alta – más arriba en las montañas para ser mas clara.
Una vez que el negocio de Lee se vendió, arriba en la montaña fue a donde nos fuimos. Vivíamos tan alto tan alto que las nubes parecían un mar alrededor de nosotros por las mañanas, dejándonos en nuestra propia isla. Por supuesto que esta casa tenía sus trucos. NO teníamos electricidad; literalmente vivíamos con paneles de luz solar y un generador para gas propano. Teníamos nuestro propio pozo de donde sacábamos nuestra agua aunque no con gran facilidad. Especialmente en el verano. Esto era un poco más cansado y con un poco más de problema porque para estos tiempos había adquirido una chiva loca y enojona con cuernos grandes llamada Matilda, 4 conejos sin anticonceptivos que pronto se reprodujeron a 40, y 2 tipis tan grandes que una pequeña familia podría vivir en ellos. Una pequeña familia también vivía con nosotros en nuestro terreno ahora que me acuerdo, Leno y Yadi, una pareja genial que nos ayudaba con los quehaceres del rancho. El rellenar la estufa de leña durante noches de invierno frías en esta montaña era difícil y lluvioso, días nublados significaban que teníamos que ser cuidadosos con la electricidad, no sol no electricidad. Los días calurosos no eran mejores. El generador de gas propano no era muy confiable entonces era difícil mantener el helado de derretirse. Aire acondicionado ni pensarlo que desperdicio, cada onza de electricidad contaba.
Sin embargo, el verdadero reto podría haber sido el sonido de víboras de cascabel por todos lados. Durante días calientes yo podría estar en la cama y escuchar el traqueteo. De hecho, cuando me asustaba mucho y estas víboras me ponían nerviosa, llamaba a “Boe, el Hombre de las víboras.” Él vino a ” la Cabaña” para darme tips de cómo protegerme de estas víboras y, después de oír tanta agitación de cascabeles, Sabía que tenía que llamarlo. En una ocasión cuando llego, no estaba lista para verle tanto miedo en sus ojos. Cuando le pregunté si todo estaba bien, él dijo, “No señora estoy muy nervioso”. ¡La vez pasada que vine, me fije abajo de la casa y encontré un nido de víboras de cascabel, la mamá y aproximadamente 20 crías!
¡Esta casa es la peor en todo Malibu! “”Por supuesto que lo es,” le dije…como siempre!
Una noche, llegue tarde a la casa con Bella. Cuando la iba sacando de su asiento, oí un sonido de cascabel muy fuerte cerca a mi oído y yo sentía que estaba a punto de pisarla. Puse a Bella de vuelta a su asiento y corrí montaña abajo, manejando como loca tratando de encontrar un lugar seguro, y como siempre llegue con mis amigos Ted y Peggy. Pero todas estas serpientes y los días llenos de impotencia no fueron lo malo del trato – Fueron los fuegos forestales.
Nuestra casa estaba 30 minutos montaña arriba – el centro de Malibu estaba al menos media hora para llegar. Lee estaba fuera de la ciudad y los fuegos forestales estaban alrededor de la esquina. Yo estaba embarazada de Lola y tenía que encontrar un lugar seguro para mi pequeño zoológico. Sobrevivimos y mi hermana vino a mi rescate. Primero, la Testigo llegó, siempre preparándome para cada movimiento y crecimiento, también mi hermana llego armada con su propio personal para ayudar a empacar. Nos movimos colina abajo y lo más cerca de Santa Mónica justo hasta donde llega el límite de Malibu … Ah, y Lee estaba en Perú para esta mudanza también.
Alrededor del mismo tiempo, Lee y yo nos movimos de nuestra casa en el rancho y lo convertimos en un Centro de rehabilitación para desordenes alimenticios. La casa casi estaba diseñada para algo así – esta tenía un comedor enorme y la cocina como estilo restaurante. Decidimos que esta era la mejor manera de usar el espacio, ya que nos quedábamos en Malibu la mayor parte del tiempo y por lo general dejábamos esta hermosa y grande casa vacía. La mejor solución era simplificar y hacer medio tiempo en un remolque de 3 recamaras que yo había decorado y acondicionado para la familia.
Calculamos que usaríamos esta casa en las pocas veces que volvíamos cada año hasta que decidiéramos donde construir nuestra casa nueva en el rancho. Otra vez, Lee estaba fuera de la ciudad y me dejo sola para supervisar la mudanza. ¿Ninguno de los vaqueros podía entender por qué estaba tan feliz de moverme a un remolque después de vivir en una de las mejores casas en el condado? Realmente estaba conmovida porque este diminuto remolque representaba nuestro primer hogar que no traía atada la historia personal de Lee .
¿De este modo, yo estaba sola y encargada de todo este trato porque Lee nuevamente estaba fuera de la ciudad… Sí están notando como se repite un patrón aquí o no?
Unos años más tarde, Lee firmó un trato en Sausalito California (área de San Francisco) y establecimos una casa en un apartamento fabuloso con vista a la bahía. Me sentía frustrada con San Fran porque amaba mi vida en Malibu. No quería elegir, y para ser honesta creo que realmente no di al apartamento de Sausalito una oportunidad justa. Sin embargo, disfruté mucho de los paseos en bote para recorrer la bahía, checando y caminando en el embarcadero y el mercado de agricultores buscando curiosidades.
La parte de Lee en el proyecto de Sausalito se terminó y otra vez, recogimos y cargamos con todo. Nuestra casa en Malibu estaba todavía intacta, pero decidimos que teníamos que hacer un cambio. Queríamos una aventura, y de un de repente, México brincó en nuestras mentes. Empaqué y cargué todo a una unidad de almacenaje y así nomas le dije adiós a Malibu. ¡¡Esta vez, Lee si estaba en la ciudad!!!
Nos movimos (Lee estuvo aquí y participo totalmente) esta semana pasada y wow que acontecimiento y que rápido paso. ¡Descargando una casa gigantesca y poniendo cada cosa en su lugar, todo esto lo hicimos en menos de 48 horas! ¡Ahora estoy aquí en mi nueva casa, una casa que se encuentra en una comunidad aquí en Nashville que realmente tiene aceras!! Reflexiono y veo claramente lo que hemos hecho, y claro veo mi parte y lo que tengo que ver en esto. Cuando dejamos la jungla el año pasado, apenas si podía ver enfrente de mí. Estaba tan envuelta en el miedo de mi enfermedad y mis pensamientos de mi propia muerte que ahora entiendo por qué terminamos ahí. Somos llamados a los lugares y a las personas que reflejan o nos proyectan quién somos internamente.
El año pasado, yo me encontraba en un lugar interno oscuro una víctima de tristeza y miedo. Escribí sobre las paredes de la casa que susurraban y luego los abandoné sin explicar nada mas sobre el asunto…y de verdad lo siento mucho. He estado tratando de procesar todo y encontrar una manera de compartirlo de una manera positiva. Yo sabía que tenía que dejar la casa antes de que yo pudiera hablar de ello más afondo. Averigüe la historia de la casa y confirme mis pesadillas y esto me apresuro a movernos rápido y a cambiar de paisajes…
Llegue a México el jueves pasado y he estado escribiendo. Estén al pendiente, cuando vengo a México este país hermoso abre mi corazón y mis dedos son dirigidos por su sabiduría y yo me dejo llevar acurrucándome en sus brazos. E llegado a casa………




