Haz clic abajo para escuchar “Outside the box” by Miri Ben-Ari
El corrector es algo tramposo y muy necesario, ¡saber usarlo es la clave para tener un rostro impecable!
Tengo pecas. Cuando era niña, me comía con los ojos la Porcelana (aclarante de manchas) que usaba mi abuela, pero me he rendido y ahora encuentro cierto encanto en mis pecas. Sin embargo, en busca de algo para cubrir “otras” cosas sí uso corrector; no lo hago diario, sólo cuando quiero tener un rostro más pulido. ¡Aquí tienen lo que he aprendido de mi clase de belleza con Lauren!
Lo primero es lo primero: el color de nuestro corrector debe ser un tono más claro que nuestra base de maquillaje, porque es un truquito para crear la ilusión de una tez más claro y más suave.
Asegúrense de seguir bien el orden de aplicación, poniendo el corrector después del humectante y la crema para los párpados, pero antes de la base de maquillaje. Con su dedo índice (o con una brocha para corrector, lo cual es más preferible), apliquen unas gotas de corrector debajo de los ojos y emparejen bien. Luego, sigan aplicando gotas de corrector por el resto de la cara con su brocha donde el cutis se vea enrojecido; alrededor de la nariz, el mentón o cualquier imperfección que quieran ocultar. No hay que dejar bordes gruesos alrededor del área de aplicación del corrector, de otra manera éste se notará y resaltará, sin conseguir el propósito de ¡DISIMULAR!









