Haz clic abajo para escuchar I’ve got you under my skin by Frank Sinatra
CONSEJO 4:
Ahora que hemos exfoliado, hidratado y ocultado nuestros desperfectos, nuestro cutis está listo para un fondo de maquillaje. En la vida cotidiana yo uso una crema hidratante con color aplicada con una brocha para fondo de maquillaje; ésta me da el color que necesito y deja que mi cutis se trasluzca; sin embargo, muy de vez en cuando yo voy hasta el final y me pinto toda la cara…¡Ay, esto me sonó muy pueblerino! Como sea, ahí les van unos consejos.
Elegir el color correcto no es fácil; para elegir el color correcto para tu fondo de maquillaje debes primero determinar los trasfondos de tu cutis. Es difícil reducir nuestro cutis a componentes para encajarlo en una categoría, por eso aquí está mi manera de dividirlo todo…Afortunadamente, ¡las empresas de cosméticos ofrecen cada vez más matices, para que se ajusten a nuestra diversidad!
El cutis caucásico normalmente tiene un trasfondo amarillo (frío) o rosado (cálido).
El cutis asiático tiene más trasfondo amarillo, es decir, frío.
Las hispanas deberían buscar un trasfondo amarillo-anaranjado.
El cutis afroamericano tiende a un trasfondo de color gris cenizo (me encanta este término), así que cerciórate de que tienes una tez más clara para elegir una base amarilla; para una tez morena hay que seleccionar una base que tenga más tono rojo.
Elige 3 colores diferentes que crees adecuados para tu cutis y aplica un poquito en la parte lateral de tu cara. Escoge el que más se aproxime al color natural de tu cutis. Una pequeña cantidad de fondo de maquillaje te durará mucho, ya que la aplicarás sólo en las áreas donde tu cutis los necesite, incluyendo el área debajo de los ojos, para matizar el corrector.
Lo mejor es usar una brocha, porque así podrás aplicar y amalgamar el fondo de maquillaje mejor que con los dedos. Eso también impedirá que las bacterias de tus dedos lleguen a tu cara, lo cual podría causar erupciones. Yo prefiero hacerlo con una brocha más que con una esponja, porque así usas una cantidad menor de producto. Una esponja absorbe cerca de la mitad de lo que le pones, por lo que estarás usando más fondo de maquillaje de lo necesario.




