Lo major de todo fue lo que dijo Bella: “Mamá, parece que estuvimos en Nashville sólo de visita y ahora hemos regresado a casa – a Malibú.”
Les digo que ella le dio al clavo: en cuanto nuestro avión inicia el descenso al Aeropuerto Internacional de Los Ángles, me emociono como un perro chihuahua, me tiemblan las rodillas y tengo ganas de hacer pipí sobre la alfombra. Una vez que bajamos del avión y entramos al edificio del aeropuerto, tengo que contenerme: Los Ángeles es uno de esos lugares del planeta donde la humanidad sueña, y son sueños en grande, que luego se transmiten por medio de la televisión y películas a todo el mundo. Por supuesto, ahora todos nosotros sabemos que esto está cambiando, si consideramos a dónde va la mayoría de nosotros para entretenerse: uno puede encontrar Internet y gente como yo en cualquier lado para ponerse contento, pero de todos modos Los Ángeles sigue siendo el centro de “¿Qué tal si..?”
Llevamos dos semanas aquí, paseando por la playa y viendo casas. Sí, es la hora de someter a discusión el siguiente tema: ¿Regresamos a la costa oeste? ¿Nos quedamos en Nashville o nos dirigimos a algún otro lugar?
Lee realmente ha puesto en orden el rancho después de las inundaciones, y mientras tanto también hemos cambiado de socios, hemos traído alguna gente nueva. Así que Lee está libre para intentar emprender algunos nuevos negocios. Todo nos dice que no tenemos que estar en Nashville.
La otra noche fui a una reunión con algunas amigas de la preparatoria que se encontraban de paso en Nashville, y una de ellas me preguntó: “Entonces, ¿te gusta aquí?” Tuve una sensación totalmente extracorporal, viéndome responder: “Sí, es una linda ciudad donde es fácil moverse, con poco tránsito, muchísima cultura e incluso ¡una clase creativa!” Mi personaje “¿Qué Diablos Estás Diciendo?” estaba como “¡¿Quéeeee?!”
La mayoría de la gente, incluyéndome a mí, piensa que Nashville es sólo música country, pero es mucho más que eso. De hecho, hay más músicos profesionales en Nashville que en cualquier otro lugar del país. Cada noche de la semana se organizan veladas de autores, donde se reúnen autores de canciones, famosos y no, para compartir sus historias y tocar algo de música. Hace unas semanas fui a mi primera velada en compañía de Mary Alice, y me enamoré de esta forma de arte. Desde entonces he tratado de participar un poco en la vida de la ciudad. Ahora que me siento mucho mejor, puedo quedarme despierta un poco más.
El fin de semana pasado vinieron de visita Ted y Peggy, la pasamos genial. Les ENCANTA la cultura y lo que sucede en la actualidad. Nos fuimos a una exposición de moda en el Museo First, “París y Londres 1947 – 1957”. ¡Me fascinó! Fue algo como caminar a través del tiempo. Estuve pensando en el estilo de vida y los pensamientos motivadores de la cultura pop de finales de los años cuarenta y los cincuenta, justo después de la guerra, cuando empezó la época de “todo procesado”, desde la comida hasta la alta costura.
Lo que yo no esperaba fue mi reacción a la exposición de Chihuly. Es más que un soplador de vidrio, él da vida a la vida. Después de que un accidente automovilístico lo dejara con un ojo y un hombro lastimado, él necesitó apoyarse en un equipo para crear sus proyectos. Ahora ese trabajo en equipo es algo FANTÁSTICO para observar, que verdaderamente reproduce la teoría de que el proceso es más importante que el resultado. Ahora que él está en una de sus sesiones de creación, reúne a un equipo de gente y se desempeña como director, todos esos seres humanos se conectan al mismo flujo de la naturaleza y producen magníficas obras de arte. Llega gente de todos lados para observar ese proceso creativo.
Me encantó leer algo que compartía Chihuly sobre Jackson Pollack. El pintor decía que, cuando uno está creando, está siendo NATURALEZA misma y esa Naturaleza se manifiesta a través de nosotros cuando creamos… El proceso es la magia que buscamos todos.
Esto me fascina porque soy escritora y ahora estoy escribiendo mis libros como loca. Pero básicamente paso mis días creando otras cosas, tales como alimentos para mi familia y un ambiente en que todos podamos prosperar. Es arte, es la naturaleza que se manifiesta a través de mí.
Al haber tenido una experiencia tan profunda en el Museo Frist, todos estábamos ansiosos de experimentar lo que iba a presentar Chihuly en la noche: la Mansión Cheekwood es el antiguo hogar de la familia propietaria de Maxwell Coffee, ahora convertido en museo. Esta casa ocupa 16 hectáreas, y son 16 hectáreas de increíbles jardines botánicas. La exposición de Chihuly fue montada en esos jardines y la iluminación se diseñó de tal manera que creaba reflejos a manera de espejos ya que se colocó reflejándose en los numerosos arroyos y albercas. Quedamos boquiabiertos, impactados por cada instalación, al calor de las noches del sur, y la música de las cigarras y las ranas toro llenaban nuestros oídos con una sinfonía de la naturaleza, recordándome que la creación es la naturaleza que se manifiesta a través de nosotros.
La Princesa Sabelotodo ha cumplido un año. Es cierto, amigos, y ésta es nuestra semana de aniversario. El sitio web lleva un año funcionando desde que fue establecido. Al principio, La Princesa Sabelotodo era una obra de teatro que escribí hace nueve años en Los Ángeles. Luego nos mudamos a México, donde me propuse escribir un libro y escapar del alboroto de la vida, a fin de que pudiera enfocarme en mi tarea. Ted (Bubba) dijo: “¿Por qué no escribes un blog para que todo el mundo estuviera en contacto?” Y lo hice bajo el título “La Princesa Sabelotodo… va a la selva”. Antes de darme cuenta, muchísimas personas ya me seguían y me convertí en una novata en el mundo de los blogs.
Como ya han notado, me he tomado unas semanas libres para terminar mis libros y reflexionar en qué dirección quiero que vaya La Princesa Sabelotodo en su segundo año.
Y con esta reflexión, La Princesa Sabelotodo ahora se prepara a un cambio de imagen. Así que, si ven que el sitio está fallando, no se den por vencidos, sólo sepan que estamos montando la escenografía. Estoy trabajando para agregarle algo verdaderamente estupendo. Mis personajes están a punto de cobrar vida: ¡animación, nena!
Estoy realmente emocionadísima porque podré mostrarles a todos que estoy separada de La Princesa Sabelotodo. Ella es todos los personajes o aspectos de mí que actúan a partir del temor, la inseguridad y la duda. Estos personajes son la esencia de todos los sabelotodo. En cambio, cuando soy yo misma, Mee Tracy, NO SÉ NADA.
También estoy buscando un nuevo espacio para mi oficina considerando la idea de retirarme del convento. Entiendo que me hizo falta recluirme durante los últimos dieciocho meses. Mi energía estaba tan baja que me enfoqué en la supervivencia. Ahora, con todo este progreso, busco ampliar mi equipo: al igual que Chihuly, yo también aprenderé a trabajar en grupo.
Es lo que me ha hecho regresar al lugar donde estoy sentada ahora – a la playa en Malibú.
Hemos pasado aquí dos semanas; Lee tiene algunas juntas y yo vine para tantear el terreno. No sabía con certeza si aún tenía la relación que tuve alguna vez con esta ciudad o si mis amistades habían resentido la distancia de los tres años que pasaron.
Le llamé a la señorita Deanne, la maestra de preescolar de Bella, y ella reservó un lugar para las niñas en su campamento de verano aquí, en el “Bu”. Cuando íbamos por el camino hacia la entrada, el olor a salvia del desierto y plantas locales brotó en mi memoria. Luego la señorita Deanne nos abrazó y su perfume me dejó flotando…Recorrí todo el camino de vuelta a los tiempos cuando Bella tenía dos años y nueve meses y por primera vez me había convertí en mamá, protectora y asustada – asustada porque no tenía idea si hacía lo correcto, tampoco tenía idea si podría algún día dejar a mi chiquilla con alguien más por todo el día. El aroma de la señorita Deanne me recordó todas esas lecciones de confianza en las cuales ella fue mi guía. Yo me encontraba en casa…
Lola entró de un salto y Bella, también. Luego anduve con mis amigas durante los siguientes dos días, deleitándome con buenas pláticas con gente conocida. Los tres años no han hecho nada para separarnos, al contrario: nos hemos vuelto más cercanos que nunca ya que sabemos que el tiempo que pasamos juntos es especial. Después de todo, nos conocimos en preescolar.
Lo impactante es que mi relación con Nashville como ciudad está creciendo. Ahora su lentitud se ha vuelto cómoda para mí, me doy cuenta de que aprecio que alguien responda con un “sí, señora” o “no, señor”. Me gusta el verdor que llena esta pequeña ciudad. Lo que no me gusta es la soledad por falta de amistades.
Entré con la señorita Deanne y al instante tres nuevas mamás empezaron a charlar conmigo. He estado en Nashville, y en el momento en que yo abro mi boca siento que la gente está tratando de imaginar en qué grupo hay que colocarnos, y por supuesto no pertenecemos a categoría alguna; por eso nos conviene Malibú: en realidad, aquí no hay grupos, es Los Ángeles y cada quien hace lo que le corresponde.
Nos queda una semana más, y quién sabe de qué nos enteraremos al final de nuestra estancia.. ¿Mi expansión ocurrirá en Nashville o regresaré al Bu?

















