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SU CABELLO NO ES MI CABELLO: INDEPENDENCIA.

September 6th, 2010

Justo antes de habernos ido a Florida, Bella decidió que quería cortarse el cabello cortito. A mí me gusta el estilo Mia Farrow, pero sé de primera mano que, cuando el pelo corto deja de ser novedad, uno extraña su cola de caballo. Ya en el salón de belleza, cuando estaba tratando de convencerla para que simplemente se hiciera un corte estilo bob, de repente me di cuenta de todo lo que significaba para ella su propia imagen, una imagen positiva, de alguien a quien no le importa qué piensen en ella los demás al verla, sino qué ve ella misma mirándose en el espejo. Mi corazón estaba a punto de desbordarse, ya que entendí que mi orientación y amor han ayudado a  crear a esa elegante pilluela.

Bella estaba decidida; su melena fue cortada de un tijerazo y fue a parar en Mechones de Amor (Locks of Love).

Lo que surgió de debajo de todo ese cabello fue Bella. Ha aparecido real y efectivamente: más divertida, más segura de sí misma, pues ya sabe lo valiente que es. En la próxima semana, cumple ocho, y el cortarse el cabello es un ejemplo de la separación entre madre e hija, que ocurre al séptimo año, como lo escribí en agosto pasado. (http://princessknowitall.com/2009/08/pkia-in-spanish/)

Me encanta su nueva escuela. Acompañarla adentro del salón cada mañana recibiendo un saludo de su maestra, ¡es un gusto enorme! ¡Tengo que controlarme, para no convertirme en mi faceta de perro chihuahua cada vez que alguien toma su tiempo para saludar de verdad!

Estoy convencida de que su escuela anterior, con pretensiones de una escuela Montessori muy chic, no tiene la menor idea de la educación de los niños. Sí, se les brinda un apoyo social y emocional en el salón de clase. Sin embargo, los pequeños quieren saber que sus familias están vinculadas con su proceso educativo. Muy pronto la vida llevará a cada uno en su propia dirección, y no me parece nada bueno acelerar el proceso. Por ejemplo, la “muy chic escuela Montessori” falló totalmente en Matemáticas. Los presionaba como podía, para que trabajaran con ella, y me respondían que ella estaba bien. Como sus pensamientos en el salón de clase estaban separados del hogar,  no pude apoyarla, por la sencilla razón de que no teníamos LA MENOR IDEA de qué estaba estudiando. Mientras estábamos en la “muy chic escuela Montessori”, me había encontrado con un montón de familias que habían sacado a sus hijos, y todos me habían recomendado tener en cuenta que Matemáticas y Ciencias eran las materias en las que a sus hijos iba mal al haber entrado a la escuela tradicional.

Su primera semana en la escuela real – tradicional y católica – demostró cuán poco ella había aprendido, me refiero a las matemáticas.  Sin embargo, en Lectura va adelantada un año. ¡Yupi! ¡Estoy contenta de que la haya cambiado de escuela!

No todo es miel sobre hojuelas, porque cada mañana su maestra me orienta en lo que me toca hacer a mí. He decidido que estoy chapada a la antigua, comadre. Y lo chic no es tan chic cuando se trata de la imagen de los administradores, el deseo personal de los padres y lo que ellos ven como “estupendo” y “progresivo”. Sería maravilloso si hubiera una escuela que tuviera equilibrio: tradicional pero abierta, de conciencia ecológica, que apoyara y fuera realmente académica…Bueno, espero que entre Lee y yo, nuestra familia de amigos y seres queridos, podamos brindarle a Bella el apoyo emocional, la amplia perspectiva de vida, y que la escuela pueda darle una enseñanza académica.

Dicho lo anterior, su nueva escuela va bien, y pasadas una semanitas, Bella se ha puesto al corriente y está avanzando. De hecho, ayer fue a mi oficina después de la escuela, para hacer su tarea. ¡Arrasó con todos los problemas y tuvo todas las respuestas correctas! Es un enorme avance, ¡soy capaz de salir del trabajo, dar vuelta en la esquina y recogerla! Se trata de un cambio: antes NO tenía ventana a su mundo académico,¡ ahora puedo pararme junto a mi ventana en el Convento y verla en el área de juegos! Aquí, en Nashville, la vida ha cambiado de verdad, demostrando la ausencia de caos.

Yo había escrito sobre lo preocupada que estaba acerca del cumpleaños de Lola, pensando con quién íbamos a pasar ese día, puesto que la lista de sus invitados incluía sólo a la gente de la costa oeste. Al rescate llegó Jane Ellen: su hijita Bailey cumple años el mismo día que Lola. ¡Además, Bella y Spencer, su hijo, no sólo cumplen años el mismo día, sino también nacieron en el mismo hospital, a la misma hora y exactamente el mismo día! Instalamos nuestra recientemente renovada (desde las inundaciones) cocina móvil en el rancho, ¡y organizamos una verdadera fiesta casera!

Llegaron Mary Alice, la gente de Jane Ellen, unos amigos de Bailey y Crystal con sus niñas (otros amigos del rancho), y todos nosotros pasamos el día jugando en el río, jalando la tabla de remo de Lee unas balsas infladas. Por supuesto, yo estaba alerta de cualquier serpiente que pudiera aparecer. Jane Ellen dijo que, si yo fuera un animal, sería un pato, pues pegaba un grito cada vez que veía algo sospechoso.

La tarde la pasamos en la terraza cubierta, contemplando cómo el cielo cambiaba de color. Extraño mucho ver un cielo tan maravilloso diariamente. Rusty, supervisor de nuestra empresa ganadera, se la pasó contando divertidas y verídicas historias; así que MA y yo regresamos a casa maravilladas con la sencillez de la vida en un rancho…

Gracias, Jane Ellen, MA, Rusty y Crystal, por haber estado con nosotros, recordándome las verdades simples.

El otro día me sentí plena, cansada, excitada y abrumada, hinchada y a punto de reventar, justo como fue hace ocho años. Tenía nueve meses de embarazo y a punto de parir. Estaba tan asustada por lo que iba a suceder y, al mismo tiempo, intrigada por conocer mi creación. Recuerdo haber subido a la parte posterior de nuestra Yukón, a las 4 de la mañana, y el camino de una hora del rancho a la ciudad. Estaba escuchando Buena Vista Social Club, con ganas de volver atrás, pero sabía que la única forma de salir era seguir adelante.

Irónicamente, siento lo mismo con La Princesa Sabelotodo. Estoy editando uno de mis libros, pujando, sintiendo una tremenda necesidad de sacarlo ya, traerlo al mundo y pasar al siguiente nivel de experiencia, siempre confiando en el NO SABER que me espera. Estoy haciendo las mismas preguntas: “¿A qué se va a parecer? ¿Tendrá todos los dedos en las manos y los pies? Espero que no tenga un cromosoma de más, porque aquí no hay amniocentesis.” Y la única pregunta que ninguna mamá quiere admitir hacérsela: “¿Me va a agradar?” Y por supuesto, ésta: “¿Qué van a pensar de él?”

¿Me va a doler?

El otro día, salí de mi oficina y regresé veinticuatro horas más tarde, avanzando, respirando hondamente y tirando de aquel hilo en la palma de mi mano.

Hoy Isabella cumple ocho, Lola tiene cuatro. Tienen la edad suficiente para que, en efecto, yo pueda hacerme cargo de un nuevo bebé. Y aquí estoy, dando a luz un aspecto de mi imaginación. Probablemente, esta vez sea sin todo el caos que aparece cuando se es madre por primera vez.

Moda que me inspira a mí

September 4th, 2010

Moda que me inspira a mí

Existe el arte de ajustar mi guardarropa para el otoño. La clave está en ponerme prendas livianas en capas y hacer una mezcolanza de estilos. No estoy loca para los zuecos, pero están en temporada son el último grito de la moda!

Cargo!

September 3rd, 2010

  • Amo los pantalones ajustados tipo cargo y zapatos sin tacón!
  • Por fin hace fresco afuera y me encanta llevar los pantalones y los los zapatos sin tacón en lugar de las sandalias!

Al ver mi caótica parte de mí

September 3rd, 2010

Title: AL VER LA CAÓTICA PARTE DE MÍ

( Me encanta esta canción, la pueden escuchar haciendo clic en el vínculo que aparece arriba)

Ya lo entendí.  Bueno, entendí una parte…

¡He estado viviendo en lugares caóticos toda mi vida!

Vine a este mundo en un caos total: enferma y a punto de morir, con una vida familiar igualmente complicada, pues la relación entre mis padres era un desastre.

Al terminar su relación, viví el caos de una joven madre soltera con tres chiquillos. Luego todos murieron, así que empezó un caos  DE VERDAD: dieciocho años y NINGUNA idea de qué hacer ni adónde ir.

Entonces me trasladé a Washington,  al área del D.C., ¡CAÓTICA!

Cuando ya no tenía nada que hacer allá, me fui a Nueva York – CAÓTICA, CAÓTICA, CAÓTICA.

El aterrizar al tránsito y el caos de Los Ángeles fue, sin duda, parte de lo mismo. Súmenle una relación caótica con un israelita maravillosamente caótico = MAYOR CAOS.

El traslado a México: ja ja ja, ¡qué CAOS tan divertido! Para pagar la cuenta de luz hay que buscar al repartidor de los recibos, ¡y es como toda una búsqueda del tesoro!

El traslado a Nashville: sin amigos, con una casa confortable, sin mucho tránsito, escuelas y oficina (en un tranquilo CONVENTO) a distancia de un kilómetro y medio unas de otras, comida orgánica, muchos espacios para estacionarme vaya a donde vaya, lentitud propia del Sur, muchas sesiones de acupuntura para CALMARME, y muchas clases para aprender a cocinar alimentos sin complicaciones y a paso lento.

¡NO ES DE EXTRAÑAR que yo haya batallado para aceptar este lugar!

Toda la vida me he escudado con las ocupaciones y complicaciones.

Al llegar a Nashville me vi obligada a hacer las cosas más despacio y en orden, incluso en este blog y el sitio web se trata de resolver todas mis complicaciones personales. Cuando trabajé por primera vez con Hijo Feliz de Mi Pueblo (mi acupunturista), grité que los doctores decían que la forma de enfermedad que vivía en mis intestinos era de tipo agresivo, así que, según ellos, había que tratarla con agresión. En ese momento Hijo Feliz de Mi Pueblo marcó la pauta para mi vida aquí al contestar: “¿Acaso agitas agresivamente el rifle al encontrarte con un hombre enojado, agresivo? No, te le acercas con calma y calmas la situación. Ahí es dónde comienza la curación”.

Y eso es lo que he hecho aquí: he dejado de acelerarme, me he calmado y he puesto orden en Mee.

Por fin, lo puedo ver claramente. Y cuando algo o alguien se complica, no quiero participar. Mi faceta vieja se ocultó una vez más detrás de la complicación de otras personas, presentándose como su “Hola, Yo Puedo Salvarlos”.

‘EM”

Después de pasar un tiempo en Los Ángeles este verano con mi amiga y ahora asesora (es una ESTUPENDA productora), regresé a mi oficina y a mi vida, y ahora estoy revisando todo minuciosamente en busca de cajones y rincones que haya que ordenar y depurar.

He estado limpiando la casa a todos los niveles y cambiando la manera de hacer las cosas. Lo más importante que he aprendido de todo esto es que, en cuanto temo dejar ir algo o alguien de mi vida, debo detenerme y soltarlo. Ahora entiendo que no todo es personal, que puedo adorar y amar a alguien, pero el trabajo es el trabajo, así que es mucho muy importante que las cosas fluyan. También sé cómo mantener la comunicación con alguien usando las fibras de mi corazón para dejar que el tipo de relación cambie.

En esta semana he hecho cambio de personal en la oficina, aunque fue muy difícil para mí a nivel personal: sabía que alguien estaba por irse. Y así fue. Pero inmediatamente he encontrado uno de los seres más capaces y organizados que haya conocido. Ahora está compartiendo el Convento conmigo: estamos sentadas una frente a otra.

Abi es genial, y Lauren – mi estilista  – está tomando la iniciativa ayudándome con la “Sección de belleza”. ¡Échenle una mirada y verán que este otoño, La Princesa Sabelotodo está cambiando para bien!

Es que cuando me apego a las cosas y a la gente, la puerta queda bloqueada, y lo que estamos manifestando no puede entrar. Creo que “Hola, No Quiero Cambios” se aferra a lo que ella sabe, sin importar cuán incómodo esto sea. Así que procuro llevar una vida no caótica…

Primera parte: ¡A Los Ángeles y más allá!

August 7th, 2010

Mis planes para Los Ángeles eran relajarme, pasear por la playa y encontrarme con todas mis mamacitas de Malibú.

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Lo que yo planeaba y lo que ocurrió fueron dos cosas diferentes. Acabé haciendo todo tan deprisa como me fue posible: cada mañana corría con las niñas al campamento diurno de la escuela C.O.O.L. (California Ocean of Learning), les preparaba su almuerzo para llevar, iba y venía por la carretera Pacific Coast Highway y me la pasaba preparándome rápidamente para una reunión tras otra. Todas estas reuniones estaban maravillosas y giraban en torno a mis ejercicios literarios, ¡pero yo simplemente no tenía ganas de trabajar y se me había olvidado que el tránsito y la vida en Los Ángeles son una verdadera locura!

De hecho, de repente vi Los Ángeles con otros ojos – ojos de alguien que no está tan enamorado o, como en True Blood, para mí el hechizo se rompió.

Fui a Los Ángeles por primera vez a la edad de veinte años, y me maravillaba que la vida pudiera ser cualquier cosa que yo deseara. Vi toda esa magia y me enamoré de la posibilidad de soñar en grande. Mi primer lugar de trabajo fue en Third Street Promenade. Gretchen – mi amiga y compañera de habitación – y yo estuvimos recorriendo las calles parándonos en cada tienda o restaurante groovy, sentándonos en esa calle peatonal llena de artistas callejeros que tocaban su música por monedas de cinco centavos, cantaban rap, bailaban, golpeaban cubetas a manera de tambor y presentaban pantomimas. Finalmente, encontré un trabajo como mesera sirviendo tragos, y al escuchar a esa gente “dándole duro” cada noche, me inspiraba cada vez más para entender qué era lo mío y  hacerlo.

Sin duda, en Isabella hay una pizca de Mee y Lee. Cuando tenía cuatro años, íbamos por esta calle viendo a los artistas y nos llamó la atención una pequeña, como de ocho años, que cantaba algo de Alicia Keys. Su papá estaba a su lado manejando el amplificador mientras ella hacía su mejor esfuerzo para “animar la cosa”. Bella me miró de abajo arriba y preguntó: “Mamá, cuando yo tenga ocho años ¿podré cantar aquí, en la calle, como ella?”

Le contesté: “Claro que sí”.

Tan pronto que llegamos a Los Ángeles, Bella no dejó de preguntar si podría cantar como aquella niña. ¡Me impresionó que aún lo recordara! Y volví a zafarme diciendo: “Por supuesto, algún día.”

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Bella se hizo muy amiga de una chica llamada Allie – una asesora del campamento de verano y aspirante a cantante y guitarrista. Allie, una linda muchacha de unos veinte y un años, vino a la casa una noche para cuidar a las niñas. Lee y yo íbamos a cenar y Allie dijo que se llevaría a las niñas para invitarles algo en Third Street Promenade. Dejé los asientos para automóvil y ellas se fueron. Lee y yo volvimos a casa; las niñas no habían regresado, aunque eran casi 8:30 de la noche. De repente, la puerta se abrió de par en par, y con ella un arrebato de emoción irrumpió en la habitación. Bella había convencido a Allie de dejarla cantar mientras Allie acompañaba en la guitarra todos los éxitos de Taylor Swift que Bella ha aprendido de memoria. Mientras tanto, Lola brincaba detrás gritando: “¡Denos tanto dinero que nos alcance para comprar unos cojines con formas de animalitos!” Llevaban meses pidiéndome comprarles un cojín en forma de animalito, ¡y aparentemente montaron su espectáculo justo al lado de un carrito donde los vendían! No sólo ganaron dinero para dos cojines con formas de animalitos, ¡sino 164 dólares más! Bella no cabía en sí de regocijo y orgullo, en cambio yo estaba deshecha: “¡Oh, no, mis chiquillas andan tocando en la calle por unos dólares! ¿Qué dirán los vecinos?”

Está bien, no fue del todo así. La verdad, pensé: “Adelante, sean valientes y emprendedoras”. Sin embargo, cuando quisieron volver al día siguiente les dije que no, que así eso iba a convertirse en trabajo.

Así que Bella se enamoró profundamente de Los Ángeles, ella podía ver toda la magia mientras yo batallaba enfocándome en el tránsito, la falta de empleos y el cierre de tantas tiendas que eran mis favoritas. No dejaba de ver la escasez de agua y luego, algo tremendo: lo que ha dado de comer a Los Ángeles y a toda esa gente que se alimenta y vive allá, es Hollywood – la mayor parte de las películas y producciones para la televisión se originó allá y fue filmada allá. Ahora no sólo los espectáculos y películas se filman en otros lados a causa del alto costo de la filmación en Los Ángeles, sino también aquella fuerte antigua energía se está difundiendo por el planeta y POR TODOS LADOS surge la competencia. Sólo miren La Princesa Sabelotodo: filmamos videos de alta definición aquí, en Nashville, y treinta mil personas siguen este sitio – y son de ciento veinte países. Así que no sólo se está desplazando el mundo editorial, sino también toda la industria del entretenimiento. Todo el tiempo se hace algo en un lugar distinto a Los Ángeles y la gente de esta ciudad cada vez pierde un poco más. Lo que ocurre es que la gente no se puede dar el lujo de manejar negocios. La renta de un local de tamaño regular para restaurante en Santa Mónica es alrededor de $40,000 mensuales. Las personas no pueden pagar sus casas y menos aún, la renta por una vivienda promedio – no departamento – que va de $4,000 como monto mínimo a $8,000 en promedio. Nunca lo noté antes de mudarme a la selva y a Nashville, porque en realidad era todo lo que yo conocía: he vivido en California más tiempo que en cualquier otro lugar.

Los Ángeles fue un yoyo para Mee. Una mañana, Lee y yo pasamos todo el día en la playa Surfrider Beach, en Malibú. Había una competencia, y mientras Lee surfeaba, las niñas y yo observábamos a algunas muchachas bracear en sus tablas de surf y atrapar tremendas olas. Dirigí mi mirada arriba, a las montañas, y pensé que esto era lo que quería para mis niñas. Luego regresamos a la ciudad y me reuní con mi tía Connie en Venice, para comer.

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Desde los años sesenta, mi tía Connie ha sido la propietaria de una tienda para fumadores y de souvenirs. Conoce a todos los artistas callejeros y a los que trabajan en las atracciones que cubren el camino entablado. Cuando me instalé en Venice por primera vez, pasar el tiempo en su tienda era de diario. Mi tía Connie y su amplia visión del mundo me guiaban. Esta vez, la playa Venice Beach estaba DE LOCOS, más que DE LOCOS – la demencia y los dementes estaban en su apogeo. La mejor amiga más reciente de mi tía Connie es una de las síquicas callejeras locales que están sentadas a lo largo del entablado, leyendo el tarot y diciéndoles a los turistas qué pueden esperar. Mi tía Connie insistió en que me leyeran las cartas; ¡ella quería saber cuándo yo iba a regresar a casa! Antes de darme cuenta, me había atrapado una ola de locura y fui arrastrada al entablado  por una LOCA DE REMATE, vestida de color rosa setentero, que traía puesta una cofia al estilo dama de honor, una falda larga, unos tenis y tenía un solo ojo bueno. Finalmente, pasamos por todos los pandilleros, fumadores de yerba (sí, la gente está fumando yerba en el entablado; ¡por todos lados hay MONTONES de porros de marihuana medicinal y revisores de guiones!). También hay muchísimos artistas callejeros; es más, son tantos que deben turnarse en los espacios.

Esta síquica de la cofia rosa me llevó hasta su mesa de cartas cubierta con un terciopelo púrpura, y empezó a hablarme de Mee. Apenas la podía escuchar y menos aún, mirarla: se tenía pegada tanta porquería alrededor de la boca, y sus uñas estaba sucias… ¡Mi parte obsesivo-compulsiva rezaba para que no se le ocurriera tratar de leerme la mano!

No sabía que ella me diría algo que sonaría tan convincente…

Mis planes para Los Ángeles eran relajarme, pasear por la playa y encontrarme con todas mis mamacitas de Malibú.

Lo que yo planeaba y lo que ocurrió fueron dos cosas diferentes. Acabé haciendo todo tan deprisa como me fue posible: cada mañana corría con las niñas al campamento diurno de la escuela C.O.O.L. (California Ocean of Learning), les preparaba su almuerzo para llevar, iba y venía por la carretera Pacific Coast Highway y me la pasaba preparándome rápidamente para una reunión tras otra. Todas estas reuniones estaban maravillosas y giraban en torno a mis ejercicios literarios, ¡pero yo simplemente no tenía ganas de trabajar y se me había olvidado que el tránsito y la vida en Los Ángeles son una verdadera locura!

De hecho, de repente vi Los Ángeles con otros ojos – ojos de alguien que no está tan enamorado o, como en True Blood, para mí el hechizo se rompió.

Fui a Los Ángeles por primera vez a la edad de veinte años, y me maravillaba que la vida pudiera ser cualquier cosa que yo deseara. Vi toda esa magia y me enamoré de la posibilidad de soñar en grande. Mi primer lugar de trabajo fue en Third Street Promenade. Gretchen – mi amiga y compañera de habitación – y yo estuvimos recorriendo las calles parándonos en cada tienda o restaurante groovy, sentándonos en esa calle peatonal llena de artistas callejeros que tocaban su música por monedas de cinco centavos, cantaban rap, bailaban, golpeaban cubetas a manera de tambor y presentaban pantomimas. Finalmente, encontré un trabajo como mesera sirviendo tragos, y al escuchar a esa gente “dándole duro” cada noche, me inspiraba cada vez más para entender qué era lo mío y  hacerlo.

Sin duda, en Isabella hay una pizca de Mee y Lee. Cuando tenía cuatro años, íbamos por esta calle viendo a los artistas y nos llamó la atención una pequeña, como de ocho años, que cantaba algo de Alicia Keys. Su papá estaba a su lado manejando el amplificador mientras ella hacía su mejor esfuerzo para “animar la cosa”. Bella me miró de abajo arriba y preguntó: “Mamá, cuando yo tenga ocho años ¿podré cantar aquí, en la calle, como ella?”

Le contesté: “Claro que sí”.

Tan pronto que llegamos a Los Ángeles, Bella no dejó de preguntar si podría cantar como aquella niña. ¡Me impresionó que aún lo recordara! Y volví a zafarme diciendo: “Por supuesto, algún día.”

Bella se hizo muy amiga de una chica llamada Allie – una asesora del campamento de verano y aspirante a cantante y guitarrista. Allie, una linda muchacha de unos veinte y un años, vino a la casa una noche para cuidar a las niñas. Lee y yo íbamos a cenar y Allie dijo que se llevaría a las niñas para invitarles algo en Third Street Promenade. Dejé los asientos para automóvil y ellas se fueron. Lee y yo volvimos a casa; las niñas no habían regresado, aunque eran casi 8:30 de la noche. De repente, la puerta se abrió de par en par, y con ella un arrebato de emoción irrumpió en la habitación. Bella había convencido a Allie de dejarla cantar mientras Allie acompañaba en la guitarra todos los éxitos de Taylor Swift que Bella ha aprendido de memoria. Mientras tanto, Lola brincaba detrás gritando: “¡Denos tanto dinero que nos alcance para comprar unos cojines con formas de animalitos!” Llevaban meses pidiéndome comprarles un cojín en forma de animalito, ¡y aparentemente montaron su espectáculo justo al lado de un carrito donde los vendían! No sólo ganaron dinero para dos cojines con formas de animalitos, ¡sino 164 dólares más! Bella no cabía en sí de regocijo y orgullo, en cambio yo estaba deshecha: “¡Oh, no, mis chiquillas andan tocando en la calle por unos dólares! ¿Qué dirán los vecinos?”

Está bien, no fue del todo así. La verdad, pensé: “Adelante, sean valientes y emprendedoras”. Sin embargo, cuando quisieron volver al día siguiente les dije que no, que así eso iba a convertirse en trabajo.

Así que Bella se enamoró profundamente de Los Ángeles, ella podía ver toda la magia mientras yo batallaba enfocándome en el tránsito, la falta de empleos y el cierre de tantas tiendas que eran mis favoritas. No dejaba de ver la escasez de agua y luego, algo tremendo: lo que ha dado de comer a Los Ángeles y a toda esa gente que se alimenta y vive allá, es Hollywood – la mayor parte de las películas y producciones para la televisión se originó allá y fue filmada allá. Ahora no sólo los espectáculos y películas se filman en otros lados a causa del alto costo de la filmación en Los Ángeles, sino también aquella fuerte antigua energía se está difundiendo por el planeta y POR TODOS LADOS surge la competencia. Sólo miren La Princesa Sabelotodo: filmamos videos de alta definición aquí, en Nashville, y treinta mil personas siguen este sitio – y son de ciento veinte países. Así que no sólo se está desplazando el mundo editorial, sino también toda la industria del entretenimiento. Todo el tiempo se hace algo en un lugar distinto a Los Ángeles y la gente de esta ciudad cada vez pierde un poco más. Lo que ocurre es que la gente no se puede dar el lujo de manejar negocios. La renta de un local de tamaño regular para restaurante en Santa Mónica es alrededor de $40,000 mensuales. Las personas no pueden pagar sus casas y menos aún, la renta por una vivienda promedio – no departamento – que va de $4,000 como monto mínimo a $8,000 en promedio. Nunca lo noté antes de mudarme a la selva y a Nashville, porque en realidad era todo lo que yo conocía: he vivido en California más tiempo que en cualquier otro lugar.

Los Ángeles fue un yoyo para Mee. Una mañana, Lee y yo pasamos todo el día en la playa Surfrider Beach, en Malibú. Había una competencia, y mientras Lee surfeaba, las niñas y yo observábamos a algunas muchachas bracear en sus tablas de surf y atrapar tremendas olas. Dirigí mi mirada arriba, a las montañas, y pensé que esto era lo que quería para mis niñas. Luego regresamos a la ciudad y me reuní con mi tía Connie en Venice, para comer.

Desde los años sesenta, mi tía Connie ha sido la propietaria de una tienda para fumadores y de souvenirs. Conoce a todos los artistas callejeros y a los que trabajan en las atracciones que cubren el camino entablado. Cuando me instalé en Venice por primera vez, pasar el tiempo en su tienda era de diario. Mi tía Connie y su amplia visión del mundo me guiaban. Esta vez, la playa Venice Beach estaba DE LOCOS, más que DE LOCOS – la demencia y los dementes estaban en su apogeo. La mejor amiga más reciente de mi tía Connie es una de las síquicas callejeras locales que están sentadas a lo largo del entablado, leyendo el tarot y diciéndoles a los turistas qué pueden esperar. Mi tía Connie insistió en que me leyeran las cartas; ¡ella quería saber cuándo yo iba a regresar a casa! Antes de darme cuenta, me había atrapado una ola de locura y fui arrastrada al entablado  por una LOCA DE REMATE, vestida de color rosa setentero, que traía puesta una cofia al estilo dama de honor, una falda larga, unos tenis y tenía un solo ojo bueno. Finalmente, pasamos por todos los pandilleros, fumadores de yerba (sí, la gente está fumando yerba en el entablado; ¡por todos lados hay MONTONES de porros de marihuana medicinal y revisores de guiones!). También hay muchísimos artistas callejeros; es más, son tantos que deben turnarse en los espacios.

Esta síquica de la cofia rosa me llevó hasta su mesa de cartas cubierta con un terciopelo púrpura, y empezó a hablarme de Mee. Apenas la podía escuchar y menos aún, mirarla: se tenía pegada tanta porquería alrededor de la boca, y sus uñas estaba sucias… ¡Mi parte obsesivo-compulsiva rezaba para que no se le ocurriera tratar de leerme la mano!

No sabía que ella me diría algo que sonaría tan convincente…

FELIZ ANIVERSARIO, PRINCESA SABELOTODO

July 29th, 2010

Lo major de todo fue lo que dijo Bella: “Mamá, parece que estuvimos en Nashville sólo de visita y ahora hemos regresado a casa – a Malibú.”

Les digo que ella le dio al clavo: en cuanto nuestro avión inicia el descenso al Aeropuerto Internacional de Los Ángles,  me emociono como un perro chihuahua, me tiemblan las rodillas y tengo ganas de hacer pipí sobre la alfombra. Una vez que  bajamos del avión y entramos al edificio del aeropuerto, tengo que contenerme: Los Ángeles es uno de esos lugares del planeta donde la humanidad sueña, y son sueños en grande, que luego se transmiten por medio de la televisión y películas a todo el mundo. Por supuesto, ahora todos nosotros sabemos que esto está cambiando, si consideramos a dónde va la mayoría de nosotros para entretenerse: uno puede encontrar Internet y gente como yo en cualquier lado para ponerse contento, pero de todos modos Los Ángeles sigue siendo el centro de “¿Qué tal si..?”

Llevamos dos semanas aquí, paseando por la playa y viendo casas. Sí, es la hora de someter a discusión el siguiente tema: ¿Regresamos a la costa oeste? ¿Nos quedamos en Nashville o nos dirigimos a algún otro lugar?

Lee realmente  ha puesto en orden el rancho después de las inundaciones, y mientras tanto también hemos cambiado de socios, hemos traído alguna gente nueva. Así que Lee está libre para intentar emprender algunos nuevos negocios. Todo nos dice que no tenemos que estar en Nashville.

La otra noche fui a una reunión con algunas amigas de la preparatoria que se encontraban de paso en Nashville, y una de ellas me preguntó: “Entonces, ¿te gusta aquí?” Tuve una sensación totalmente extracorporal, viéndome responder: “Sí, es una linda ciudad donde es fácil moverse, con poco tránsito, muchísima cultura e incluso ¡una clase creativa!” Mi personaje “¿Qué Diablos Estás Diciendo?” estaba como “¡¿Quéeeee?!”

La mayoría de la gente, incluyéndome a mí, piensa que Nashville es sólo música country, pero es mucho más que eso. De hecho, hay más músicos profesionales en Nashville que en cualquier otro lugar del país. Cada noche de la semana se organizan veladas de autores, donde se reúnen autores de canciones, famosos y no, para compartir sus historias y tocar algo de música. Hace unas semanas fui a mi primera velada en compañía de Mary Alice, y me enamoré de esta forma de arte. Desde entonces he tratado de participar un poco en la vida de la ciudad. Ahora que me siento mucho mejor,  puedo quedarme despierta un poco más.

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El fin de semana pasado vinieron de visita Ted y Peggy, la pasamos genial. Les ENCANTA la cultura y lo que sucede en la actualidad. Nos fuimos a una exposición de moda en el Museo First, “París y Londres 1947 – 1957”. ¡Me fascinó! Fue algo como caminar a través del tiempo. Estuve pensando en el estilo de vida y los pensamientos motivadores de la cultura pop de finales de los años cuarenta y los cincuenta, justo después de la guerra, cuando empezó la época de “todo procesado”, desde la comida hasta la alta  costura.

Lo que yo no esperaba fue mi reacción a la exposición de Chihuly. Es más que un soplador de vidrio, él da vida a la vida. Después de que un accidente automovilístico lo dejara con un ojo y un hombro lastimado, él necesitó apoyarse en un equipo para crear sus proyectos. Ahora ese trabajo en equipo es algo FANTÁSTICO para observar, que verdaderamente reproduce la teoría de que el proceso es más importante que el resultado. Ahora que él está en una de sus sesiones de creación, reúne a un equipo de gente y se desempeña como director, todos esos seres humanos se conectan al mismo flujo de la naturaleza y producen magníficas obras de arte. Llega gente de todos lados para observar ese proceso creativo.

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Me encantó leer algo que compartía Chihuly sobre Jackson Pollack. El pintor decía que, cuando uno está creando, está siendo NATURALEZA misma y esa Naturaleza se manifiesta a través de nosotros cuando creamos… El proceso es la magia que buscamos todos.

Esto me fascina porque soy escritora y ahora estoy escribiendo mis libros como loca. Pero básicamente paso mis días creando otras cosas, tales como alimentos para mi familia y un ambiente en que todos podamos prosperar. Es arte, es la naturaleza que se manifiesta a través de mí.

Al haber tenido una experiencia tan profunda en el Museo Frist, todos estábamos ansiosos de experimentar lo que iba a presentar Chihuly en la noche: la Mansión Cheekwood es el antiguo hogar de la familia propietaria de Maxwell Coffee, ahora convertido en museo. Esta casa ocupa 16 hectáreas, y son 16 hectáreas de increíbles jardines botánicas. La exposición de Chihuly fue montada en esos jardines y la iluminación se diseñó de tal manera que creaba reflejos a manera de espejos ya que se colocó reflejándose en los numerosos arroyos y albercas. Quedamos boquiabiertos, impactados por cada instalación, al calor de las noches del sur, y la música de las cigarras y las ranas toro llenaban nuestros oídos con una sinfonía de la naturaleza, recordándome que la creación es la naturaleza que se manifiesta a través de nosotros.

La Princesa Sabelotodo ha cumplido un año. Es cierto, amigos, y ésta es nuestra semana de aniversario. El sitio web lleva un año funcionando desde que fue establecido. Al principio, La Princesa Sabelotodo era una obra de teatro que escribí hace nueve años en Los Ángeles. Luego nos mudamos a México, donde me propuse escribir un libro y escapar del alboroto de la vida, a fin de que pudiera enfocarme en mi tarea. Ted (Bubba) dijo: “¿Por qué no escribes un blog para que todo el mundo estuviera en contacto?” Y lo hice bajo el título  “La Princesa Sabelotodo… va a la selva”. Antes de darme cuenta, muchísimas personas ya me seguían y me convertí en una novata en el mundo de los blogs.

Como ya han notado, me he tomado unas semanas libres para terminar mis libros y reflexionar en qué dirección quiero que vaya La Princesa Sabelotodo en su segundo año.

Y con esta reflexión, La Princesa Sabelotodo ahora se prepara a un cambio de imagen. Así que, si ven que el sitio está fallando, no se den por vencidos, sólo sepan que estamos montando la escenografía. Estoy trabajando para agregarle algo verdaderamente estupendo. Mis personajes están a punto de cobrar vida: ¡animación, nena!

Estoy realmente emocionadísima porque podré mostrarles a todos que estoy separada de La Princesa Sabelotodo. Ella es todos los personajes o aspectos de mí que actúan a partir del temor, la inseguridad y la duda. Estos personajes son la esencia de todos los sabelotodo. En cambio, cuando soy yo misma, Mee Tracy, NO  SÉ NADA.

También estoy buscando un nuevo espacio para mi oficina considerando la idea de retirarme del convento. Entiendo que me hizo falta recluirme durante los últimos dieciocho meses. Mi energía estaba tan baja que me enfoqué en la supervivencia. Ahora, con todo este progreso, busco ampliar mi equipo: al igual que Chihuly, yo también aprenderé a trabajar en grupo.

Es lo que me ha hecho regresar al lugar donde estoy sentada ahora – a la playa en Malibú.

Hemos pasado aquí dos semanas; Lee tiene algunas juntas y yo vine para tantear el terreno. No sabía con certeza si aún tenía la relación que tuve alguna vez con esta ciudad o si mis amistades habían resentido la distancia de los tres años que pasaron.

Le llamé a la señorita Deanne, la maestra de preescolar de Bella, y ella reservó un lugar para las niñas en su campamento de verano aquí, en el “Bu”. Cuando íbamos por el camino hacia la entrada, el olor a salvia del desierto y plantas locales brotó en mi memoria. Luego la señorita Deanne nos abrazó y su perfume me dejó flotando…Recorrí todo el camino de vuelta a los tiempos cuando Bella tenía dos años y nueve meses y por primera vez me había convertí en mamá, protectora y asustada – asustada porque no tenía idea si hacía lo correcto, tampoco tenía idea si podría algún día dejar a mi chiquilla con alguien más por todo el día. El aroma de la señorita Deanne me recordó todas esas lecciones de confianza en las cuales ella fue mi guía. Yo me encontraba en casa…

Lola entró de un salto y Bella, también. Luego anduve con mis amigas durante los siguientes dos días, deleitándome con buenas pláticas con gente conocida. Los tres años no han hecho nada para separarnos, al contrario: nos hemos vuelto más cercanos que nunca ya que sabemos que el tiempo que pasamos juntos es especial. Después de todo, nos conocimos en preescolar.

Lo impactante es que mi relación con Nashville como ciudad está creciendo. Ahora su lentitud se ha vuelto cómoda para mí, me doy cuenta de que aprecio que alguien responda con un “sí, señora” o “no, señor”. Me gusta el verdor que llena esta pequeña ciudad. Lo que no me gusta es la soledad por falta de amistades.

Entré con la señorita Deanne y al instante tres nuevas mamás empezaron a charlar conmigo. He estado en Nashville, y en el momento en que yo abro mi boca siento que la gente está tratando de imaginar en qué grupo hay que colocarnos, y por supuesto no pertenecemos a categoría alguna; por eso nos conviene Malibú: en realidad, aquí no hay grupos, es Los Ángeles y cada quien hace lo que le corresponde.

Nos queda una semana más, y quién sabe de qué nos enteraremos al final de nuestra estancia.. ¿Mi expansión ocurrirá en Nashville o regresaré al Bu?

Jungle Beeatch!

July 23rd, 2010

Sayulita fash-3D

I’m back in the BU – Malibu that is, we are here for two weeks.  Celebrating summer time equals beach time in my mind, I’m always on the hunt for the right suit and this year I found one!!! I’m crazy about this little poka dot number it’s  retro style keeps it sexy, groovy and glam!  It can be paired with any bottom or used as a cover up – check it out TARGET!

My hat is from Barneys of New York – gotta love mixin’ up the style baby!  Ya’ll KNOW I love gladiators and here I am shopping in my own closet wearing last years from MIA. Oh and of course a bangin’ little dress from FOREVER 21! So I’ve done it mixed high, middle and low end shopping!  Thanks again ASHLY JORDAN GORDAN for taking these photos on my favorite beach in Sayulita, Mexico & at CASA DE LOS DOLPHINES.

Primera lección para encontrar nuestro equilibrio

July 20th, 2010



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Este verano ha estado muchísimo mejor que el pasado, por muchas razones. Creo que ahora estamos completamente instalados. A Bella le encanta el campamento, Lola va a un campamento preescolar dos veces por semana, y mi sobrino Tylor ha pasado con nosotros las últimas tres semanas. Me encanta que él esté aquí, no sólo porque es de mucha ayudad (mi hermana ha hecho una gran labor al educar a este muchacho), sino también porque es agradable, bondadoso, paciente e increíblemente ordenado – para sus diecisiete años.

Empezó a pasar los veranos conmigo desde que tenía ocho años, sin importar dónde yo viviera. En Malibú él iba a campamentos de surf, en el rancho jugaba en el río y aprendía a montar a caballo. De hecho, tengo una relación especial con él porque mi hermana y yo hemos sido tan cercanas una a la otra espiritualmente. Cuando ella lo tuvo, yo aún estaba joven e iba a la escuela. Nuestra madre había fallecido unos años antes, y yo sabía que hacía falta dar la cara, al igual que lo hicieron por nosotras mis tías, tíos y abuelos. Sabíamos que pertenecíamos a un mundo más grande, donde no sólo estaba mi madre.

Ahora Tylor ha crecido, y yo tengo hijas pequeñas. Las quiere como si fueran sus hermanas.  Ayer le enseñó a Isabella andar en bicicleta, ¡qué momento tan fantástico vivimos! Recuerdo cómo aprendí hacerlo yo misma – estas cosas se quedan por siempre en nuestra memoria. Después de todo, se trata de equilibrio; una vez encontrado, nunca nos abandona. Le dije a Bella que pensara en eso como si se tratara de montar a caballo: debes estar firmemente sentada en el centro y fijarte adónde vas. Es que si estás montando a caballo y tu mente se encuentra divagando, tu nivel de presencia cambia, y el caballo seguirá tu ejemplo. Me ha gustado esta lección: aprender a montar estableciendo una relación con el animal, es casi una verdadera experiencia espiritual. No me malinterpreten: no soy ninguna amazona, simplemente me gusta que las cosas estén tan relacionadas entre sí.

Bella se parece muchísimo a mí – rara, pero firme. Lo logró, estaba montando sola. Cuando pasó a mi lado, tuve que contener mi risa porque estaba sentada absolutamente derecha, muy concentrada en su objetivo, y repetía en voz alta: “Estoy montando a caballo, estoy montando a caballo, estoy montando a caballo”.

Yo aprendí a andar en bicicleta en los departamentos “Clark Court”. Vivíamos cerca de Bay y Bukie Marshall. Salté a la bicicleta playera roja tamaño infantil, que era de mi hermana, y me fui pedaleando. Sin embargo, mi “yo sabelotodo” olvidó preguntar cómo pararla, ¡y volé por encima del manubrio! Bella tuvo suerte: Tylor estuvo agarrando la bici para que ella no se estampara contra el suelo.

Eso me encanta, él ha comprendido qué significa la familia: no podemos prevenir las caídas, sólo tratamos de amortiguarlas, a modo de cojín.

Hoy Tylor y yo vamos a visitar la Universidad Lipscomb – una más de las universidades locales de Nashville. De veras espero que él vaya a una escuela que me quede cerca, no soportaría perderme su transformación de jovencito a hombre.

Para mí, se trata de ser “la reina de mi propia fiesta”, llenando mi vida con mis niñas, Lee y mi trabajo.

He estado escribiendo como loca, mi meta es terminar tres libros para el próximo otoño. Estoy a punto de acabar uno; el escribirlo ha sido todo un proceso, porque este libro es sobre comida y salud. En realidad, me enseñó muchas cosas que yo no sabía cuando empecé a escribirlo. Dije: “¡Ah, será un libro de cocina!” Pero ahora estoy emocionadísima ¡porque no lo es! No soy una chef, no soy alguien totalmente dedicado a cocinar, soy una persona común y corriente a la cual le ha hecho bien alimentarse de manera natural; y sé cómo curar tu cuerpo y qué efecto tiene cada alimento. Así que estoy tremendamente emocionada por este proyecto, porque no es un “libro de cocina”, sino un Libro de La Princesa Sabelotodo que tiene recetas.

El otro día estaba sentada aquí, en el Convento, escribiendo a máquina. Levanté la mirada y me asomé por la ventana; sentí un brillo en mis ojos: estaba en el proceso de “sí, estoy disfrutando el momento”. Me encantan estos momentos, porque no se trata del resultado final, sino de la sensación suficientemente buena que tengo cuando me entrego toda. Afortunadamente, siempre he sido capaz de ver cuando llego a un punto en mi vida. Tal vez a alguien ajeno a la situación estos momentos difícilmente  le parezcan exitosos, pero para mí son extraordinarios.

Yo escribo porque no quiero perdérmelo ni por un solo segundo. Al terminar de escribir vuelvo y veo la magia del momento o tengo una visión más clara de la situación en la que me encuentro. Hay que ver estos momentos suficientemente buenos, porque es la única manera de tener una vida suficientemente buena.

¡UNA SALIDA DE NOCHE!

July 20th, 2010

Princess Know It All Style

Este vestido semitranslúcido combinado con la joyería se ve, una vez más, ¡VINTAGE! Me encanta ponerme muchos collares juntos: mezclar una cadena más corta con una más larga da un toque moderno a este estilo anticuado.  Las mangas de la blusa te ayudarán pasar fácilmente del trabajo a la diversión: sólo cámbiate de zapatos, ¡y a pasarla bien!

Me voy de vacaciones

July 9th, 2010

PKIA Mexico ESPANOL Style page

Me voy de vacaciones – ¡de regreso a MÉXICO! Viajamos como locos, y lo que he aprendido es lo POCO que necesito en realidad. De hecho, ¡cuanto menos empaco, más me pongo y más capacidad de inventar tengo!

Ésta es la CLAVE para tener estilo: ser creativos con lo que tenemos. ¡Me encantan las sandalias estilo gladiador porque se ven muy bien, están de moda y son cómodos! Me llevo una bolsa grande (Marc Jacobs) con mi equipaje de mano (una revista, un libro, una libreta y mi laptop), que uso cuando viajo en avión, autobús y tren.

Mi único monedero es la cangurera de piel hecha a mano que compré en Sayulita, en la cual guardo mi dinero, identificación y iphone, para tenerlos cerca. Me encantan los vestidos; por si refresca, me llevo siempre un par de mallas: NO ocupan espacio, la tela es bastante ligera, y protegen mis piernas del frío. Un bikini es suficiente, porque los lavo; ¡y mi pareo para la playa me sirve también como chal! Las mismas reglas se aplican a los artículos de tocador: empaco un pequeño neceser, un bloqueador solar con VITAMINA A SIN oxibenzona (al exponerse la piel al sol, esta sustancia, en realidad, aumenta las células cancerosas) y un aceite aromático como perfume – pequeño y compacto. Exprimo mis champús y lociones en unos contenedores tamaño chico (para viaje) y me llevo SÓLO lo que NECESITO.

Recuerden que hay servicios de lavandería EN TODOS LADOS, así que manden su ropa a la lavandería, laven su ropa interior y en el lavabo y siempre traiga en la bolsa unas chanclas: no me gusta andar descalza en los cuartos de hotel. Lo que importa es que me vaya de vacaciones para sentirme más ligera, entonces ¿para qué llenar una bolsa de porquerías e insistir en llevárnosla?

OJOS DE LA PROTECCIÓN

July 3rd, 2010

¡Qué barbaridad, cómo me gusta sacarlo todo!.. La semana pasada lo estuve haciendo sin parar, y a veces me pregunto cómo acabar con todo eso; pero sólo sigo sacando cosas a la luz y las dejo pasar (EL PERSONAJE DE “POR FAVOR, NO ME HAGAN CONECTAR”).

Dont make me connect Princess Know It All Character

Quiero hacer todo, quiero convivir con mis niñas, quiero pasar el mayor tiempo posible con mi sobrino: el próximo año él termina la preparatoria, y es probable que éste sea nuestro último verano para convivir. Se ha quedado conmigo desde que tenía ocho años, las vacaciones de verano que hemos pasado juntos realmente significan mucho para mí. A Bella le encanta que él esté con nosotros y a Lola, también. La semana pasada ocurrió algo interesante. Las niñas recibieron una invitación de última para ir a una fiesta de cumpleaños. Por supuesto, desde que mi nuevo “lema” es “Unirme y no aislarme”, mantengo a raya a mi personaje de “POR FAVOR, NO ME HAGAN CONECTAR”.

Cambié todos mis planes, para poder asistir: la niña anfitriona es una nueva amiga del campamento, y me emocionaba mucho poder conocer a sus papás ya que estaba segura de que nos entenderíamos muy bien. Lo mejor fue el pastel – el de su papá, quien me recordó los años setenta en Tennessee: ¡lo coronó con una Barbie de los viejos tiempos! Me acordé de los estuches para el papel higiénico tejidos manualmente, a croché. Era una sensación cálida y acogedora.IMG_1174

Me senté y de pronto me di cuenta de que se trataba de uno de los recorridos de la ciudad en busca de los fantasmas, guiados por el papá. Yo no sabía que se organizaban recorridos en busca de los fantasmas, pero ahora me parece que eso tiene sentido, ya que es algo que se ofrece en la mayoría de las ciudades antiguas – los paseos en carruajes jalados por caballos. Se me escapó: “Ah, yo sé que por aquí hay fantasmas: hemos tenido nuestra propia experiencia”. Luego una mujer mayor, sentada junto a mí, empezó a hablar de “La Casa de las Paredes Que Susurran”. Aparentemente, ella vivió por aquí hace mucho tiempo, cuando ocurrieron las cosas. De niña, solía jugar en aquella casa.

De nuevo, la habitación se volvió fría y tuve la sensación de estar en medio de la multitud. Me sentí sumamente incómoda: sabía que los recuerdos de ellos – los que viven dentro de los muros – estaban muy cerca de mí.

¡Madre mía, me debatía entre el deseo de meterme en eso y hacer todas las preguntas posibles… y de no participar! Sin embargo, la señora sentada a mi lado me emocionaba; mientras ella compartía sus experiencias, yo armaba todo el cuadro. No quería revelar demasiado y entrar en conflicto con el hecho de que no estaba en un lugar apropiado para discutir esas cosas. Pero los niños estaban jugando en el brincolín, sin que alcanzaran oír algo. Tuve que contenerme para reconciliar mi deseo de proteger lo que yo había experimentado y me relación con los recuerdos de esa casa.

La dueña de la casa había intentado convencerme de que NADIE antes de nosotros había tenía alguna molestia al vivir en la casa, incluida la familia que la habitó durante la tragedia. De hecho, se le llenaba la boca hablando de lo feliz que había sido la gente. Se le había olvidado que, cuando nos acabábamos de instalar ahí, me había llevado a comer y habló francamente de que su marido se había vuelto paranoico y que bebía demasiado, destruyendo su matrimonio. ¡Vaya felicidad!

Según aquella invitada en la fiesta de cumpleaños, mucha gente que habitó esa casa acabó de manera trágica, incluidos sus primeros dueños. Según la señora, dos de las primeras dueñas sufrieron profundamente: una se dio a la bebida hasta morir, y la otra se suicidó.

Es lo que ocurre cuando vivimos en los recuerdos energéticos de otras personas: caemos bajo su influencia, sobre todo si esos recuerdos se mantienen vivos por muchos seres vivientes.

Éste es el argumento en contra, digamos, del alcoholismo: no solo se transmite genéticamente, sino también energéticamente. Por ejemplo, si tu papá fue un borracho pero nunca bebió en tu presencia, él estuvo viviendo en esa casa contigo – y los sentimientos que contiene el espacio de un borracho producen un efecto en nosotros. Cuando hayamos crecido, tendremos la influencia del modo de vida de ese borracho, y llegaremos a beber también o a vivir nuevamente con un adicto, recreando la energía de nuestra niñez. Dice el viejo dicho: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Es cierto.

Mudarse a una casa que guarda profundos secretos, tristeza y pérdidas sólo puede invocar esos sentimientos en los habitantes actuales. Sobre todo, si la casa misma nunca ha sido limpiada o, incluso, reconocida.

Mis sueños allá eran sueños de paranoia, susto y estaban colmados de cosas contra las cuales yo no podía protestar o protegerme. Desde que vivimos en nuestra casa actual, no he tenido UN SOLO sueño de este tipo.

Al día siguiente fui a ver a Hijo Feliz de Mi Pueblo. Miren, no es sólo un acupunturista, sino también se ejerce como rabino – un maestro cabalista para mí. Él había ido a nuestra antigua casa cuando las cosas a estaban verdaderamente  de locura; y él mismo vio lo que pasaba allá. Cuando entré a su oficina, trepé a la mesa y le dije: “Ellos están de regreso”.

Inmediatamente preparó todo para ponerme agujas en todo mi cuerpo, sobre todo en ciertos puntos en las plantas de mis pies. Y te diré, nena, que estos puntos me DOLIERON, como si hubiera pisado clavo. Le pregunté en hebreo: “¿Mazay?” (“¿Qué es este punto?”). Y me contestó: “Kapara, son puntos del alma, están estableciendo un límite y están iniciando tu comprensión de otros mundos y otras vidas.” Luego hablamos de lo que estaba ocurriendo, y dijo: “Ellos quieren usar tu voz. Tú entiendes desde dentro lo que pasó allá. ¿Lo quieres escribir?”

Sentí mucha calma, sin estar segura… Luego me sumergí en un estado semionírico que sólo la acupuntura me provoca. Vi una flecha y luego, un ojo de buey; el ojo de buey se convirtió en el ojo de Dios, conocido por algunos como amuleto contra el mal de ojo, que, según dicen, protege de todo lo negativo. IMG_1236

Luego oí a la señora mayor que conocí en la fiesta de cumpleaños. Su voz resonó en mis oídos preguntando si yo tenía protección. Después me preguntó si en la casa había algún estigma. En vez de considerarlo como algo increíblemente extraño, me pregunté cómo pudo haberse enterado de eso.

Salí de mi estado semionírico aún sin estar segura si quería meterme en eso… Hijo Feliz de Mi Pueblo me dijo que yo tenía que hablar con “ellos – los recuerdos de las paredes que susurran”, y preguntarles qué deseaban comunicarme; y luego decirles que yo necesito hacerlo en el momento oportuno para mí y a mi manera.

La señora mayor había querido reunirse conmigo y platicar más… Sólo tengo que entender si realmente deseo meterme en eso. ¿Realmente quiero saber algo más, o ya sé demasiado? Ella me dijo que los que esa historia era un asunto delicado no para los espíritus, sino para los seres humanos vivos que recuerdan.

DE PASO

June 28th, 2010

IMG_1195El otro día pasé en coche por nuestra antigua casa, la de “Las Paredes que Susurran”. Hacía mucho tiempo que no pasaba por ahí, no porque trataba conscientemente evitarlo, sino porque mi ruta diaria ha cambiado. Desde que pasé por ahí, mi mente ha sido atrapada por los recuerdos de lo que experimentamos allá. Sé que dejé a todos ustedes en suspenso, pero fue por una razón seria: en cuanto supimos lo que supimos, lo único que me quedaba era empacar lo más pronto posible y largarme. No he platicado detalladamente sobre lo que había sucedido, y no es porque la casera me haya pedido no hacerlo – aunque sí me lo pidió -, y por respeto a ella, no quise obstaculizar la venta de su casa en un futuro. Sin embargo, le informé que, de buena fe, debía informar a sus futuros inquilinos: de haberlo sabido, yo nunca me
habría mudado a esa casa. Pero, claro, todo salió perfectamente: si no nos hubiéramos instalado allá, nuestra presencia no habría cambiado de esa manera una situación muy vieja… Perdón, me estoy adelantando.
La verdadera razón por la cual no escribí sobre eso, es que hubo tanta oscuridad en torno a lo ocurrido en esa casa que, seguramente, yo no quería que mis recuerdos me persiguieran en nuestra nueva casa. Mi Papi (mi abuelo) siempre decía: “Decide dónde pararte, bajo la luz o en la oscuridad, y una vez que decidas quédate ahí”. Así que, desde
muy joven yo SABÍA que seguiría mi camino bajo la luz, haciendo todo lo posible para evitar cualquier interacción con la oscuridad. NUNCA he sido amante de las películas de horror ni los libros de terror y, honestamente, el Halloween y sus “villanos” me dan algo de miedo. Disfrazarme de manera divertida está muy bien para Mee y, por supuesto, los vampiros también, porque estoy obsesionada con la idea de la inmortalidad; me fascina pensar qué se sentiría al manejar bien esta reacción humana.
El Día de los Muertos es una de mis fiestas favoritas, porque no se trata de la tristeza, sino de volver a celebrar la conexión al traspasar los velos de este mundo: la muerte no es un mal, es una parte intrínseca de la vida. Por lo tanto y porque voy comprendiendo los recuerdos, el tiempo y los fantasmas (en realidad, nuestros recuerdos son lo que anda
merodeando en nuestros pasillos y sueños), lo ocurrido en nuestra casa anterior se revela desde una nueva perspectiva.
Anoche hablé por teléfono con una amiga, a la cual no había podido encontrar desde antes del Día de Acción de Gracias. Bueno, fue justo el día después del fin de semana del Día de Acción de Gracias cuando todo empezó a desenmarañarse, y la verdad ya no podía ocultarse: el tintineo de las vitrinas y las puertas ya dejó de ser algo que pudiéramos ignorar.IMG_1253

Cuando empecé a contarle por qué nos habíamos mudado de esa casa tan de repente, la habitación se enfrió y sentí como si hubiese estado en medio de la multitud. Ni siquiera pude terminar la primera frase cuando mi amiga me dijo de repente: “Sabes, mejor no hablemos de eso: tengo escalofrío.” Le dije: “Gracias, podemos hablar de eso más tarde, cuando nos veamos en California”.
Cuando colgué la bocina, me senté sola en mi cuarto, mientras la sensación de estar en medio de la multitud seguía en el aire… Pensé en la señora Gina y en su manera de resumir situaciones, gente y pensamientos en la frase “No nos vamos a meter en eso”.
Esa frase salió de mi boca con el mismo tono de “No estoy jugando” que sonó en la voz de la señora cuando la posibilidad de cáncer tocó a mi puerta. Es lo que pasa cuando un bravucón en un juego que se echa atrás ante alguien que se le enfrenta rehusando tomar su veneno: yo no participé – así es cómo uno se queda bajo la luz. Entonces la energía en mi habitación cambió.
La que quedó fue ella, pensé en ella toda la noche. Es la única cuya historia he tratado de
dejar atrás. Decir siempre la verdad no es tan fácil. Así que esperaré, y con el tiempo tal vez escriba más. Pero sé que no volveré a pasar por esa casa, porque sentirán mi presencia y, entonces, escucharé sus recuerdos… Eso es lo que ocurre con los recuerdos: están por todos lados y realmente pueden ser escuchados. Cuánta más atención se haya prestado a un recuerdo, más poder éste tendrá en el presente.
Estoy demasiado cansada para escribir algo más. Como lo dije, faltan muchas horas para el alba, y ésta es la historia que escribiré desde la luz del convento.

Cada vez que pienso que lo sé, resulta que no lo sé, entonces tengo que enterarme…

Un tratamiento suave para ti, nena…

June 24th, 2010

PKIA Keratin Treatment la princesa lo sabetodo

Haz clic abajo para escuchar Hair the Musical

Tengo un cabello bastante quebradizo y seco, incluso antes de aclarármelo algunos tonos. Laura, mi estilista, me ha hablado sobre este nuevo tratamiento, que iba a dejarlo bien liso y me ahorraría tiempo en el uso de la secadora y la plancha alisadora. Finalmente, lo hice y decidí no pensar en el tiempo, porque esto puede durar entre una hora y media y tres horas, dependiendo de la cantidad de cabello que tengas y quién te aplique el tratamiento. (En mi caso fue menos de dos horas, y eso que tengo MUCHÍSIMO cabello)

Se trata de lo siguiente: es una proteína que se añade al cabello por medio del tinte. Es muy parecido al proceso de pintarse el pelo. Es importante que la estilista que aplique el tratamiento tome su tiempo y trabaje por pequeñas secciones. Una vez aplicada la queratina, estuve sentada como media hora. Luego Laura me secó bien el cabello. Al terminar el trabajo ella tomó una plancha alisadora y un peine delgadito, volvió a dividir mi pelo en pequeñas secciones y le pasó la plancha – el calor hace que la proteína se fije.

En realidad, el proceso es bueno para el cabello, porque le agregas algo y no le quitas nada. Hay distintos tipos de este tratamiento, así que asegúrate de tener el adecuado y sin formaldehidos.

¿Quieres saber si funciona? SÍ, han pasado dos semanas y no he usado la secadora; una vez usé la plancha alisadora para suavizar un poco las puntas, ¡y eso es todo! Ahora, cuando dejo mi pelo secarse al aire se vuelve liso y con cuerpo. Este tratamiento es muy distinto al alaciado japonés: es mucho menos intenso y no te deja el cabello tan lacio como agujas – claro, si esto es lo que quieres, puedes agarrar tu plancha alisador, para rematar.

El proceso dura entre tres y seis meses, dependiendo del cuidado que proporciones a tu cabello, es decir: nada de cloro, agua salada o champús abrasivos, nada de champús que contengan sulfatos, porque éstos le quitan al cabello la proteína. Cuando nado lo recojo, y si se moja sólo lo enjuago inmediatamente con agua limpia.

Mi salón favorito aquí, en Nashville, es el EYE CANDY. Para cortarte el pelo ve con Tony: de veras, me ha hecho el mejor corte de cabello en capas que jamás haya tenido. Además, le corta a Lee el desorden de su melena salvaje: NADIE jamás ha hecho un trabajo tan estupendo. Para el tratamiento de queratina y el tinte ve con Laura. Además, Laura tiene su propio salón en Hendersonville, Tennessee.

Eyecandy Salon 1201 Villa Pl Nashville. (615)321-1363. Salon LuXe 112 B Saundersville Rd Hendersonville TN (615)264-9114. Laura Roark

LAS MANSIONES Y LAS MAGNOLIAS

June 16th, 2010

Florida, Florida y otra vez Florida!

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¡Cómo me hacía falta un viaje a la costa!.. Estar sentada junto al mar dándome chapuzones – ¡qué bien le cayó eso a Mee! Tan sólo pasar un rato en la casa de Memaw (mi suegra) fue un escape, porque ella vive en otro mundo. Me fascina visitarla, observar su mente saltar de aquí para allá – “para allá” quiere decir algún momento durante los últimos noventa años.

En realidad, su confusión no es tanta, más bien es un rápido viaje en el tiempo que la deja girar entre todas las vidas que ha vivido.

La vieja casa está llena de recuerdos, puedes sentir que pasan rozándote en pleno día. De pronto, me acerco más a la pared para dejarlos pasar, como señal de respeto a esos seres que alguna vez caminaron por estos pisos, siendo humanos. Sé que mi suegra está arriba, en su habitación, hurgando en los tiempos que vivió con ellos, invitándolos a entrar a esos enormes espacios a través de su memoria.

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Lo único que seguramente se puede decir de esa casa, es que no se percibe como sola o vacía. Con cada mirada, mi propia imaginación se echa a andar, o quizás no sea mi imaginación, sino los ojos de mi corazón que bailan entrando y saliendo de los recuerdos de Memaw. A Lee y a mí nos encanta pasar las tardes sentados afuera, en la gran veranda frontal, que da al río Saint John. Puedo pasar horas contemplando el grande y viejo árbol de magnolia…Muchas imágenes de gente bien vestida, de los tiempos pasados, aparecen en el espectacular césped…Veo unas mesas cubiertas con manteles blancas que se mezclan con unos hombres vestidos de esmoquin blanco, y una big band tocando al fondo. Cada vez que entro a la cocina encuentro a Idora, que está sentada sola mirando por la ventana. En este otoño cumple noventa y cinco años, pero cada mañana se pone su uniforme blanco y baja a trabajar. Ahora trabajar para ella significa correr las persianas, poner la alarma y a veces lavar unos cuantos trastes. Está perdiendo el oído, pero su mente es como la de Memaw, y ella también pasa sus días viajando a través de los mundos de su pasado. La cocina, donde se encuentra la mayor parte de los días, está llena de toda la gente que alguna vez trabajó ahí con ella. Como a las nueve de la mañana aparece el equipo de trabajadores, cocineros y sirvientas que laboran de día; y se siente de verdad que el espacio se llena de gente. Una vez más, le cedo el paso a lo invisible.

Siempre paso mucho tiempo con Idora. Como debo cocinar mi comida con ingredientes naturales, ella se sienta conmigo recordando el pasado al ver mis métodos de preparación de alimentos, confirmando que es, efectivamente, una manera ancestral de cocinar. NO es ninguna NUEVA forma al estilo hippy de tratar la comida, sino lo que la gente comía en un principio: COMIDA DE VERDAD.

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Esta semana platicamos de su papá, Wyatt, y cómo fue su vida. Es que Idora nació en una vieja plantación de Georgia; su padre era aparcero. Ya me había hablado de eso antes, pero esta vez se sumergió en los recuerdos. Cuando le pregunté qué vida tenía alguien que había crecido en aquella vieja plantación, me dijo: “Fue duro, pues teníamos que hacer lo que nos decían”. Respondí, con mi mentalidad de yanqui ignorante: “Pero ustedes eran trabajadores independientes.” Se rio con su voz profunda y fuerte, diciendo. “Niña, la independencia no llegó a los negros en el sur sólo porque ya no éramos esclavos”. Luego, de repente empezó a platicar de su mamá y qué cocinaba ella, y cómo le había enseñado el quehacer de la cocina. La profunda y melodiosa voz de Idora y su uso del lenguaje me llevan por su túnel del tiempo, sobre todo cuando ella está emocionada con algo, como lo está con la comida que preparo. “Terrón de Azúcar, claro que estoy feliz de que tú alimentes a mis nenas con una comida de verdad y no, con esas cosas enlatadas y de botes. Yo nunca le di de comer al Viejo Lee esas porquerías cuando era un jovencito”.

A las niñas les encanta estar con esas mujeres. Creen que Idora también es su abuela, y lo misterioso de la casa las entretiene. Los grandes candiles que cuelga de los gigantescos techos, y las pinturas de la gente de antaño, suscitan las preguntas de Bella y Lola. De hecho, pienso que ellas también bailan entrando y saliendo de los recuerdos de Idora y Memaw – no podría ser de otra manera. Esas dos magnolias de acero – bellas, grandes y raras mujeres – me recuerdan que la vida y el tiempo pasan; aunque no hay que ponerse triste por su pérdida, porque los momentos de magia están ahí para ser saboreados. Son como el aroma de la magnolia: uno nunca olvida ese olor. Y al igual que el perfume de magnolia, se quedan guardados dentro, para ponértelos cuando necesitas refrescarte.

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Mi parte favorita de la visita era sentarme en la biblioteca y ver a Bella cantar para Memaw y Idora. Sé que no les queda mucho tiempo en este mundo, y quiero que al irse SEPAN quiénes son las niñas. Como vivimos lejos y ellas ahora son viajeras en el tiempo de los recuerdos, espero que vuelvan a invitar a mis chiquillas a la casa a través de sus recuerdos, llenando los salones con sus dulces voces cuando nos hayamos ido. Es la magia de los recuerdos: se crean a cada instante.

Unos días después nos fuimos al sur, para visitar a mis abuelos. Déjenme decirles que son ASOMBROSOS: ambos siguen tan llenos de vida como hace años. Papi enseñó a Bella a andar en su carrito de golf alrededor del “camping de casas rodantes yanqui” (como se le refiere Lee); y luego pasaron la tarde nadando junto con las niñas en la alberca. Una parte de mí no quería irse; al contrario, yo también deseaba nadar a través del tiempo y pasar el resto del verano con ellos, como lo hacía de niña.

Al finalizar la semana, era tiempo de regresar a Nashville, de vuelta al ruedo. Ayer Bella empezó con el campamento de verano en su nueva escuela, y le ENCANTÓ. Lo que me encantó a mí fue el poder llevarla caminando al campamento de verano, entrar con ella y conocer a los maestros encargados del campamento. ¡Incluso, hablé con otra mamá! ¡Bella se hizo amiga de otra niña, que estará en su salón y vive en nuestra calle! Esta mañana Lola y yo nos vestimos temprano para ir caminando a su escuela. Me siento bien porque sé que estoy estableciendo vínculos y me rindo a lo DESCONOCIDO.

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LIGHT PACKING!

June 14th, 2010

Princess Know It All Style in MexicoI’M GOING ON VACATION -California and Mexico are part of my vacation plan!!!

We travel like mad and what I’ve learned is how LITTLE I really need; in fact the less I pack the more I wear and the more inventive I become!  This is the KEY to good style – being creative with what we have.  I love gladiator sandals ’cause they are hip, stylin’ & comfy! I bring a tote  (Marc Jacobs) for my carry on’s (1 magazine, 1 book, 1 note book & lap top)  that I use on the plane, bus & train and the only purse is my leather hip bag (hand made bought in Sayulita) – it keeps my cash, id & iphone right next to me.

I love dresses, if the weather cools off I always have a pair of leggings – they take up NO space, the fabric is light enough – yet keeps my legs warm. One bikini is enough ’cause I wash it out; I use my beach wrap as a shawl too!

The same rules apply to toiletries – I pack a small case,  VITAMIN A and Oxybenzone FREE sunblock – these ingredients actually increase the cancer cells when put on the skin that sits in the sun, a scented oil for perfume – small and compact.  I squeeze my shampoo’s and lotions into travel size containers and take ONLY what I NEED.

Remember there are laundry services EVERY where we travel, so send your things to be washed or stop by a laundry mat, wash your undies out in the sink and always slip flip flops into your bag – I don’t like to walk bare footed in hotel rooms.

The real deal is that I’m going on vacation to feel lighter so why would I pack a huge bag of jackass and insist on taking it with us?

  

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